Entradas

Mostrando las entradas de febrero, 2026

Willie Colón en un relato de taxistas. Extracto de “El polvo de las sandalias” / Víctor H. Palacios Cruz

Imagen
  Como cuento en mis clases, la filosofía –que se inventó y ejerció en las colonias griegas antes de que llegara al Peloponeso para dar allí sus mayores frutos– fue hija del mar, la migración y el viaje. Del intercambio y la diversidad. Verdaderamente no ha existido nunca en ningún lado una invención cultural que responda a lo contrario, es decir, a esa ficción que en realidad es la pureza de la sangre o del espíritu. En ese sentido, quizá ninguna creación artística tiene, como la salsa, un nombre que refleje con una elocuencia visual inigualable la gran mezcla cultural que tienen sus raíces. En el capítulo “Retablo de taxistas” de mi libro El polvo de las sandalias (Piura, 2014) incluí esta crónica –rigurosamente fidedigna, créanme– en la que “suena” la música del recientemente fallecido Willie Colón (1950-2026). La comparto aquí como un acto de gratitud a uno de los más notables creadores e intérpretes de este género que se concibió en las esquinas neoyorquinas que cruzaban a ca...

Cuando sea grande quiero ser como mis hijitos pequeños (Juegos y diferencias entre mis niños). / Víctor H. Palacios Cruz

Imagen
Benjamín y Patricio, verano 2026.   Benjamín, de seis años, dice que los techos de muchas viviendas en ciertas ciudades del norte de Europa, tal como vemos en la imagen de un libro, son altas y apuntadas “para que la nieve que cae pueda resbalar fácilmente y no se amontone sobre el techo, porque si no lo hunde”. Patricio, de cuatro años, se puso a ayudar a un vendedor de verduras empujando unas jabas repletas de pepinillos, exactamente detrás de mí mientras yo terminaba de pagar una pechuga de pollo y una plancha de treinta huevos. Al voltear para asegurarme de que estuviera bien, de pronto lo vi correr hacia mí blandiendo en lo alto un pepinillo grande y fresco gritando: “¡Papá, me han pagado por mi trabajo!” La familia entera de aquel puesto del mercado levantaba la mano saludando a lo lejos y sonriendo enternecida. Benjamín es espigado y de rostro alargado; Patricio, corpulento y de rostro redondo. El primero es más cauteloso y gradual en sus movimientos; el segundo, más ági...